La ubicación
geográfica, la naturaleza de su clima, la riqueza
del suelo, la pureza de las aguas y la calidad de
su gente hacen de Mendoza un verdadero oasis donde
la naturaleza explota en libertad y completa armonía.
En cada alimento mendocino se puede descubrir un poco
del paraíso creado por las manos de su pueblo
laborioso.
La agroindustria con sus productos
convencionales y orgánicos, frescos y procesados,
la vitivinicultura, la metalmecánica, la minería,
la industria mobiliaria y los servicios constituyen
hoy la base de la producción local que está
presente en los mercados internacionales.
Existen además otras grandes
oportunidades de negocios. Las empresas de servicios
al sector alimenticio, packaging, logística,
frío, marketing, entre otros, ingresan aceleradamente
al mundo de los negocios. A los tradicionales productos
se suman extensos cultivos de hierbas aromáticas,
la elaboración de aceites esenciales, viveros
para nuevas variedades en frutas y vides, biotecnología,
máquinas y modernos equipamientos.
Esto se da en un marco de seguridad jurídica
y social, junto con recursos humanos preparados, en
un sistema educativo amplio, pujante y en permanente
innovación.
Suelo, sol, medio ambiente
protegido y recursos humanos competitivos, brindan
una oportunidad distinta a las empresas del mundo.
Antes de comprar, vender o asociarse, piense seriamente
en Mendoza. Naturalmente.
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