| La provincia
de Mendoza es la región vitivinícola
por excelencia ya que posee 879 bodegas, las cuales
se encuentran inscriptas en el instituto nacional
de vitivinicultura y representan el 71% del total
de bodegas registradas en la República Argentina.
Mendoza produce más del 80% del vino nacional
a partir de sus 15.000 hectáreas de viñedos.
Aquí se desarrolla una industria orientada
cada vez más hacia la calidad, en la búsqueda
de las mejores relaciones entre variedades y terruños.
Ciertamente, Mendoza cuenta con una diversidad envidiable
al respecto.
Oasis vitícolas de
Mendoza.
En Mendoza se encuentran
tres regiones vitivinícolas claramente definidas:

La geografía vitícola básica
mendocina puede dividirse en tres grandes oasis. Estudiando
atentamente el territorio, sin embargo, es posible
descubrir múltiples particularidades ubicadas
dentro de terruños altamente diferenciados
entre sí, cada uno con su propia ubicación,
altura y composición de suelos.
Región Noroeste.
En los departamentos de Luján de Cuyo y Maipú
se ubica una antigua y tradicional región vitivinícola,
conocida también como "primera zona"
de los vinos argentinos. Semejante denominación
no es casual y surge del prestigio que han alcanzado
sus etiquetas, históricamente situadas entre
lo mejor de la producción del país.
Hacia el Norte de la ciudad de Mendoza, la altitud
oscila entre los 600 y los 700 metros sobre el nivel
del mar, con poca pendiente. Las particularidades
de su ecología hacen preferible la orientación
productiva hacia los vinos blancos jóvenes
y aromáticos, así como los tintos frutados
de consumo rápido.
El Este de la ciudad de Mendoza es una verdadera potencia
vitivinícola considerando la superficie de
viñedos y cantidad de bodegas que allí
se agrupan. Su altura desciende desde 750 hasta los
640 metros, presentando diferencias sustanciales de
clima, suelo y amplitud térmica de acuerdo
a las distintas áreas.
La "primera zona" de Mendoza ha sido, junto
al Valle de Uco, una de las regiones que mayor interés
ha despertado como imán de inversiones extranjeras
que llegaron al país sin intervalo desde 1990
en adelante. La antigüedad y poca extensión
de muchas de sus fincas también hicieron posible
el desarrollo de pequeñas bodegas, tan de moda
en nuestros días.
Región Centro
Bien adentrado en los primeros faldeos de la precordillera,
el Valle de Uco alcanza las mayores alturas vitícolas
de la provincia de Mendoza: hasta 1.400 metros sobre
el nivel del mar. Al igual que Luján de Cuyo
y Maipú, esta singular zona está siendo
ampliamente desarrollada merced a la llegada de inversiones
foráneas, algunas de ellas de carácter
monumental.
Las condiciones que la hacen tan apetecible estriban
en la gran amplitud térmica de la que gozan
los viñedos, sumada a la importante radiación
solar. Con todo ello se logra un período de
madurez de la uva lento y equilibrado, donde las variedades
blancas producen sus aromas varietales primarios y
las tintas, además de eso, fijan en el hollejo
los taninos y el color que dotarán a los vinos
de intensidad y estructura.
Región Sur
La ciudad de San Rafael y su zona de influencia representan
el último oasis vitivinícola de la provincia
de Mendoza. Con altura máxima de 750 metros
en Las Paredes hasta 485 en General Alvear.
En esta zona encontramos variedades tales como: variedades
Chardonnay, Sauvignon Blanc, Riesling, Chenin, Tocai
Friulano, Semillón, Torrontés, Cabernet
Sauvignon, Pinot Noir, Merlot, Malbec, Syrah, Barbera
D´Asti y Bonarda, las que a su vez forman la
base de los vinos de la zona.
Fuente de información
Wines
of Argentina
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