Regiones vitivinícolas argentinas

La cercanía del macizo andino hace que el cultivo de la vid se practique sobre planicies y en altitudes que van desde los 300 hasta los 2.400 metros sobre el nivel del mar. Tal peculiaridad es única en el mundo, ya que no sólo abarca a los viñedos ubicados a las mayores alturas conocidas para la producción de vinos, sino que, además, el promedio general se ubica por encima de los 900 metros, algo que no tiene parangón en todo el planeta.

La provincia de Mendoza es la región vitivinícola por excelencia ya que posee el 75% de las bodegas. La provincia produce más del 80% del vino nacional a partir de sus 15.000 hectáreas de viñedos. Su industria está orientada hacia la calidad, en la búsqueda de las mejores relaciones entre variedades y terruños. Ciertamente, Mendoza cuenta con una diversidad envidiable al respecto.

Nuestro varietal emblemático

Por la singularidad y cualidades que alcanza en nuestros terruños, el Malbec es la variedad emblemática de los vinos argentinos en el mundo. Se cultiva en todos los oasis vitivinícolas a lo largo de la Cordillera de Los Andes, y se presenta ante los mercados externos como el cepaje argentino por excelencia.

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Nuestros varietales

Por la singularidad y cualidades que alcanza en nuestros terruños, el Malbec es la variedad emblemática de los vinos argentinos en el mundo. Se cultiva en todos los oasis vitivinícolas a lo largo de la Cordillera de los Andes, y se presenta ante los mercados externos como el cepaje argentino por excelencia.

En su color se destaca el rojo intenso, los matices violáceos, negros y azulados. Para reconocerlo por sus aromas habrá que recordar el olor de las ciruelas muy maduras o de las mermeladas de mora o guinda.

El ecosistema de Mendoza es el paraíso del Malbec. La llamada Zona Alta del Río Mendoza, San Rafael y el Valle de Uco ofrecen algunos de los más reconocidos a nivel nacional e internacional.

Se caracteriza a la vista por su color rojo rubí intenso con tonalidades violáceas y púrpuras. En la nariz es intenso y se encuentran aromas a frutos del bosque maduros (moras, cassis y cerezas) con atrayentes toques especiados. En boca es agradable y de buena intensidad.

Una de las características más importantes se ve expresada en la suavidad de los taninos bien maduros amalgamados con la fruta.

Presenta un color rojo profundo y provocador.

Sus primeros aromas recuerdan al pimiento verde y se enriquecen con las notas de pimienta negra, frutas rojas maduras o mermeladas. Esta variedad se adapta a climas templados ya que es de brotación y maduración tardía.

Es un varietal que produce vinos de muy buena calidad.

Sus características nos recuerdan a las especias, especialmente al clavo de olor, a los higos y frutos secos en general. Si ha pasado por madera aparecerán el cuero y la vainilla.

Dentro de las variedades tintas, es la quinta más importante del país, luego del Malbec, la Bonarda, el Cabernet Sauvignon y el Syrah.

Expresa un carácter elegante pero sutil. Se caracteriza por su color intenso rubí con matices bordo. Sus aromas típicos son los frutos negros y rojos, como las moras, frutillas y cerezas maduras.

Es el más distintivo de las variedades blancas.

Produce un frutado, fresco y elegante vino blanco con una chispa de acidez. Es especial para jóvenes tomadores de vino que aprecian sus características frutales y florales.

Da origen a vinos equilibrados, refinados y muy aromáticos.

El color puede variar entre un amarillo paja pálido hasta un amarillo dorado. Sus aromas recuerdan a pera, manzana verde y ananá.

Se destina comúnmente a vinos de corte y se adapta para la elaboración de vino base para espumantes.

Posee un aspecto brillante, color amarillo limón con reflejos verdosos. Sus aromas recuerdan a las flores blancas y frutas tropicales como pera y ananá.